Diferencias entre el crédito financiero y el crédito comercial

agosto 28, 2014 | Presupuesto

Todas las empresas han necesitado financiamiento en algún momento de su trayecto empresarial pues no es un secreto que los inicios son difíciles y ameritan de inyección de capital..

En la actualidad existen varios tipos de créditos a disposición de las PYME, pero en este artículo nos concentraremos en el crédito financiero y el crédito comercial.

Iniciemos definiendo cada uno. El crédito financiero es aquel que se consigue a través de las entidades financieras o bancarias, es decir, mediante préstamos y líneas de crédito. Mientras, el crédito comercial es aquel que ofrecen las empresas a las demás empresas, a través de líneas de crédito particulares.

En el crédito financiero existe un costo financiero asociado a la disponibilidad del dinero que son las  tasas de interés y otros gastos de índole administrativo.

En el crédito comercial la empresa contratada o comercializadora asume el financiamiento de la transacción otorgando plazos de pagos específicos o negociando un pago en cuotas.

En el crédito financiero es muy común que la extensión del crédito se otorgue contra la presentación de avales y garantías, mientras que en el caso del crédito comercial este no es un elemento requerido, por lo general.

Ten presente también que el crédito financiero sólo se obtiene a través de los bancos y mayormente es concedido por la institución bancaria con la cual la empresa ya tiene relaciones comerciales. El volumen de monto concedido y el tipo de crédito dependerá del tipo de institución financiera, el historial crediticio de la empresa y su flujo de efectivo.

Sea cual sea el tipo de crédito financiero que decidas adquirir para tu empresa, procura que sea la tasa más baja del mercado, que te ofrezcan resúmenes e informes de gastos y que te mantengan al tanto de otras ventajas que puedan beneficiar a tu empresa.

Por último, no olvides consolidar excelentes relaciones con tus proveedores y socios comerciales, mantener un buen historial de pago y contar con un “mix” de crédito que te permita beneficiarte de acceso a crédito, tanto en comercios como en instituciones financieras.