Comunicar, la mejor virtud de un gerente

noviembre 8, 2013 | Gerencia

Más allá de tu experiencia o antecedentes como aspirante a gerente o conduciendo un negocio propio, la habilidad de comunicar tus ideas, pensamientos o sugerencias a quienes colaboran contigo es una de las palancas de apoyo para gestionar lo que desees.

La comunicación, más que prescindible, es vital, y sobre todo si es clara y precisa con quienes interactúas.

Siendo un arte, el transmitir pensamientos o ideas de una persona a otra, a decenas o miles de ellas, comunicar es un intercambio constante que como gestor de tu propio negocio, debes de velar en mantenerla consistentemente.

La comunicación efectiva genera confianza inmediata a tus empleados con quienes colaboras; a quienes son proveedores de los productos o servicios de tu PYME; a futuros o establecidos clientes internos o externos.
 
Es algo que debes proteger y velar por mantener con fuerza para evitar incongruencias en cualquier negociación, gestión comercial o reclamo que se presente.

Comunicar es dialogar, compartir. Más allá de lo escrito o hablado, también se comunica con los gestos y acciones “no verbales”.  Cómo cuando mueves las manos mientras estás en una reunión o de cómo mueves la cabeza o haces muecas en tu rostro. Son detalles que cualquiera ignoraría. Pero en una reunión de negocios que tengas, por ejemplo, estas acciones pueden mostrar señas de debilidad o de no estar concentrado.

Valora la transparencia en la comunicación: todos los actores antes señalados destacan la transparencia, intenta sobre todo comunicar cualquier información sin palabras rebuscadas o elementos verbales que dificulten el entendimiento de tu discurso. Considera la autenticidad, la disponibilidad, la veracidad, el interés por escuchar a todos y responderles, como norma en tu persona y en tu desarrollo profesional.

Escuchar también es comunicar está vinculados uno del otro. Una de las grandes deficiencias que se han encontrado incluso entre reconocidos gerentes a nivel mundial, es en ocasiones no saber escuchar. Y pasa mucho más al inicio, cuando las bases de la PYME están comenzando. El no escuchar puede generar elementos encontrados con tus colaboradores. De lo que se trata es de dar sentido al decir del otro. Es importante entonces interpretar correctamente lo que se está hablando o compartiendo con los demás.

En una era donde se recibe un gran cúmulo de información de diversas fuentes, es importante tener la habilidad de comunicar y escuchar de forma eficiente y constante. Gran parte del éxito que puede tener alguien que gerencia una PYME es el cómo se comunica con el resto de los colaboradores para dar instrucciones o guiar en base a un visión.

El saber comunicar lo que piensas, sea positivo o negativo, implica el saber compartir lo que tenemos. En el caso de escuchar a los demás, por igual.

Si tus empleados se sienten escuchados estarán más relajados más abiertos a retos que puedas tener en tu negocio y hace la relación de trabajo más humana, productiva y duradera.

 

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